La participación y el liderazgo de las mujeres en la política y la vida pública en igualdad son fundamentales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible antes de 2030. Sin embargo, los datos muestran que la representación femenina sigue siendo insuficiente en todos los niveles de toma de decisiones a nivel global.
A 1 de enero de 2025, solo 25 países tienen mujeres al mando como Jefas de Estado y/o de Gobierno, con un total de 28 mujeres en estos cargos. Al ritmo actual, la igualdad de género en las esferas más altas de decisión no se logrará en al menos 130 años. Además, los datos de ONU Mujeres muestran que, en 2024, las mujeres representan solo el 22,9% de los miembros de Gabinete que lideran un área política. Solo nueve países han logrado que el 50% o más de los cargos ministeriales sean ocupados por mujeres.
Las carteras más ocupadas por ministras incluyen Mujer e Igualdad de Género, Familia e Infancia, Inclusión Social y Desarrollo, Protección Social y Seguridad Social, y Cultura.
Mujeres en parlamentos nacionales
El porcentaje de mujeres en parlamentos nacionales sigue siendo bajo: solo el 27,2% de los escaños parlamentarios están ocupados por mujeres. Aunque esta cifra ha aumentado desde el 11% registrado en 1995, el avance es lento. Seis países han alcanzado el 50% o más de mujeres en parlamentos unicamerales o en sus cámaras bajas: Rwanda (64%), Cuba (56%), Nicaragua (55%), Andorra (50%), México (50%) y Emiratos Árabes Unidos (50%). Otros 21 países han logrado o superado el 40%.
En contraste, 21 Estados tienen menos del 10% de mujeres en sus parlamentos, e incluso hay tres cámaras bajas sin ninguna mujer. Con el ritmo actual de avance, la paridad de género en los cuerpos legislativos nacionales no se logrará antes de 2063.
Mujeres en gobiernos locales
A nivel local, la situación es similar. En 145 países analizados, las mujeres representan el 35,5% de los representantes en cuerpos deliberativos locales. Solo dos países han alcanzado el 50% de representación femenina, y 26 han logrado un 40% o más. En términos regionales, la mayor representación se observa en Asia Central y Meridional (41%), seguida de Europa y América del Norte (37%) y Oceanía (31%). En América Latina y el Caribe, el porcentaje de mujeres en gobiernos locales es del 29%.
Aumento de la participación y el impacto del liderazgo femenino
A pesar de estos desafíos, la implementación de cuotas de género ha contribuido significativamente al progreso. En los países donde existen cuotas legisladas, la representación de mujeres en parlamentos y gobiernos locales es entre cinco y siete puntos porcentuales más alta que en aquellos sin esta política.
Diversos estudios demuestran que la participación de mujeres en política mejora los procesos de toma de decisiones. En India, por ejemplo, las aldeas con liderazgos femeninos han implementado un 62% más de proyectos de abastecimiento de agua potable. En Noruega, se ha observado una relación directa entre la presencia de mujeres en consejos municipales y la mejora en la cobertura de atención infantil.
Las mujeres también juegan un papel clave en la defensa de derechos, promoviendo leyes de igualdad de género, reformas electorales y medidas contra la violencia de género. Sin embargo, aún queda un largo camino para alcanzar la paridad política en todos los niveles de gobierno.