Desde que en 1949, la diputada Inés Enríquez Frödden y la senadora María de la Cruz Toledo se convirtieron en las primeras parlamentarias de Chile, la llegada de las mujeres al Congreso ha sido tan lenta como compleja.
Desde que en 1949, la diputada Inés Enríquez Frödden y la senadora María de la Cruz Toledo se convirtieron en las primeras parlamentarias de Chile, la llegada de las mujeres al Congreso ha sido tan lenta como compleja.