Siempre un paso adelante, la industria ha sabido leer los cambios sociales con un llamado constante a la reflexión. Así queda de manifiesto en la última y controvertida campaña de Calvin Klein, protagonizada por una persona transgénero.
Mayo es el mes de la madre y Calvin Klein, la marca líder en ropa interior y famosa por su publicidad rupturista e ingeniosa, decidió homenajearlas en su última campaña. Pero desató la polémica al mostrar a la pareja brasileña entre el empresario Roberto Bete, un hombre transgénero en sus últimos días de embarazo, y su pareja, la tatuadora brasileña Erika Fernandes, quien también es una persona transgénero.
Robert Bete, que conserva su aparato reproductor femenino, se hizo conocido en Brasil por su participación en el reality de Netflix De Cita en Cita y él y su pareja fueron presentados por Calvin Klein con la visión de destacar la realidad de las nuevas familiasmodernas. “Podemos reproducirnos biológicamente o de corazón… nuestro lugar es amar y ser amados” dice la pareja en una foto. De hecho, el hijo que esperaban ya nació, y lo llamaron Noah.
“Hoy, en reconocimiento a las mujeres y madres de todo el mundo, queremos poner en el foco las realidades de las nuevas familias”, indicó Calvin Klein en su cuenta de Instagram. Muchos aplaudieron a la marca por dar visibilidad a familias fuera de arquetipos tradicionales, mientras que otros rechazaron la campaña escribiendo “cancelar”, “bloquear” y “no comprar más”. Un usuario escribió: “Mientras tanto, su ropa y sus productos se fabrican en países donde las personas de la comunidad LGBTQ serían castigadas o asesinadas por las leyes que rigen”.
Tras este incidente, y por medio de un comunicado, Calvin Klein respondió: “Adoptamos esta plataforma como un entorno inclusivo y respetuoso para el individualismo y la autoexpresión. En Calvin Klein, toleramos todo excepto la intolerancia, cualquier comentario intolerante será eliminado, y cualquier cuenta con declaraciones de odio puede ser bloqueada”, declaró la marca.
No es la primera vez en el año que lanzan una campaña que rompe con los estereotipos y que ha dado que hablar. El mes pasado salió Lola Leon, la hija de Madonna, posando y mostrando sus axilas sin depilar. Pero la campaña más icónica fue la que protagonizó Brooke Shields, en 1980, con sólo 15 años y la leyenda “¿Quieres saber qué se interpone entre mis Calvins y yo? Nada”, lo que generó una gran controversia en la época y le comenzó a imprimir a la marca un sello rupturista, moderno y progresista.
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