La enóloga española Noelia Orts ha dejado una huella significativa en la industria vinícola chilena. Como creadora de “Gê”, el vino producido por Emiliana que fue reconocido por el crítico James Suckling como el mejor de Chile, Orts ha demostrado que la enología orgánica y biodinámica puede competir a nivel mundial. En esta entrevista para Woman Times, nos comparte su visión sobre la industria, el rol de las mujeres en el mundo del vino y su compromiso con la naturaleza.
Desde sus inicios en Valencia, España, Orts tuvo claro que su pasión por la gastronomía y el vino la llevaría lejos. “Cuando estudiaba agronomía, trabajé en restaurantes donde el vino era protagonista. Me fascinaba la idea de un trabajo donde los sentidos y la intuición fueran fundamentales”, cuenta. Así, encontró en la enología un mundo en constante evolución, que le permitió viajar y aprender de distintas culturas vitivinícolas.
La enología ha sido tradicionalmente un campo dominado por hombres, y Orts no estuvo exenta de desafíos. “Cuando llegué a Chile, en los viñedos me miraban con incredulidad. Dudaban de mis conocimientos y me ponían a prueba”, recuerda. Sin embargo, con el tiempo logró ganarse el respeto y la confianza de sus pares, demostrando con su trabajo que el talento no tiene género. “Cada vez somos más enólogas en el mundo, pero necesitamos sororidad para seguir avanzando”, enfatiza.
Orts es una ferviente defensora de la enología orgánica y biodinámica, un enfoque que considera clave para la sustentabilidad del sector. “En Chile, tenemos un clima privilegiado para la agricultura orgánica, pero los pequeños y medianos productores están desprotegidos. Falta apoyo técnico, económico y burocrático para que puedan hacer la transición”, advierte. Pese a las dificultades, es optimista sobre el futuro de la industria: “Se beberá menos, pero de mejor calidad. Veremos más vinos blancos, tintos ligeros y variedades no tan clásicas, con un fuerte foco en el origen”.
La naturaleza como guía en la elaboración de vinos
Para Orts, el vino es una expresión del paisaje y la naturaleza. “Tuve que desaprender la enología más intervencionista para aprender a leer cada fermentación como un proceso único. La naturaleza te guía, y tú la acompañas”, explica. En Emiliana, trabaja con viñedos integrados en su entorno, donde los corredores biológicos y la biodiversidad juegan un papel fundamental en la calidad de la uva. “Queremos que las vides sean parte del paisaje, no un monocultivo aislado”, destaca.
La creación de un vino para Orts comienza con el terroir. “El tipo de suelo, el clima y la geografía del viñedo determinan la expresión del vino. Luego, en bodega, la elección de barricas, fudres o cubas de cemento define su carácter”, explica. Para ella, cada vino es un reflejo de su origen, y el arte de la enología consiste en potenciar sus cualidades naturales.
El reconocimiento de su trabajo ha sido significativo. Fue nombrada “Enóloga Revelación del Año” por la Guía Descorchados 2025, un hito que considera un respaldo a su trayectoria. “Este reconocimiento valida el esfuerzo y la pasión que pongo en cada vino”, dice. Además, su vino “Gê” fue elegido por James Suckling como el mejor de Chile en 2021. “Este premio puso en la mira internacional el trabajo que hacemos con agricultura orgánica y biodinámica. Es un orgullo”, afirma.
Finalmente, Orts envía un mensaje a las nuevas generaciones de mujeres enólogas: “Trabajen duro, no tengan miedo a los desafíos y crean en ustedes mismas. El camino no siempre es fácil, pero con pasión y perseverancia se pueden abrir puertas”. Con su trayectoria, Noelia Orts no solo ha conquistado la industria del vino, sino que también ha demostrado que el talento y la visión sostenible pueden transformar la enología del futuro.